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En mi vida profesional y personal, tengo la suerte de haber catado bastantes vinos, y os puedo asegurar que una gran mayoría son vinos que ni repetiría ni volvería a probar.
Hay una noticia buena, cada vez es más difícil hacer vino malo.
Entonces ¿que hace que un vino sea bueno o no?
Hay PARAMETROS SENSORIALES deben estar EQUILIBRADOS, porque en el equilibrio está el gusto, al igual que en todos los aspectos de la vida.
Ayer sin ir más lejos, permitidme que no hable de nombres, abrimos un VINO DE PAGO. Teníamos la ilusión de que iba a ser un gran vino, o al menos un vino singular, porque…
Un vino de pago es un vino español de máxima calidad que proviene de una sola finca o viñedo, con características únicas y producción totalmente controlada en ese lugar.
Pues eso era lo que esperábamos, al abrirlo no tenía defectos, ni corcho, ni humedad, ni acético, ni sulfuroso… pero ya daba un aroma de fruta en salazón raro, vainilla rara, madera rara… si si, era raro… pero cuidado, porque en estos casos siempre hay que darle la oportunidad de airearse (para eso sirven los decantados y aireados de vino, amigo)
Hay que darles siempre la oportunidad, PORQUE …¿sabias que grandes vinos se han ido por el desagüe por ignorancia del catador? Si si como lo lees, los llamados VINOS DE DESAGÜE, muchos del estilo clásico tipo Borgoña, cerrados, amaderados, con muchas notas animales de cuero, pelo mojado, ceras, violetas, tizas, pizarras, tierra húmeda, micología, resinas… pero que aireándolos son maravillas al paladar, son los Grandes Vinos de la Borgoña, por ejemplo.
Volvemos a mi mesa de cata, un vino sin defectos pero que es RARO, y a veces se puede ser raro o no normativo, pero empezaba a NO EXPRESARSE NI ABRIRSE BIEN, “HABLABA” de maderas, pero encontrábamos una madera poco elegante, poco fina que junto a los frutos en sazón encontrábamos notas de las cajas de arenques de los mercados, habÍa vainilla pero era una vainilla SINTETICA , olía a vino pero seguía siendo RARO.
Aún y así, le dimos la oportunidad con una aireación en cristal suave, lenta y sin “agredirle” , pues chicos os digo la verdad, YO NO BEBO VINOS QUE NO ME HACEN FELIZ.
Y ahí se quedó, porque hablaba de muchas cosas y de nada a la vez, cada diálogo por su lado, la fruta en salazón por un lado, las maderas por otro, la acidez por otro, era como una obra de teatro de cuatro actos y cada acto te habla de un tema distinto.
Quiero tan solo que los Gastronómico me produzca el Placer que espero, si no está, no lo quiero.
Para saber lo que es bueno, y lo que nos produce ese placer gastronómico debemos probar, catar, descubrir, paladear, saborear, degustar, apreciar, deleitarse, explorar, percibir, degustar, evaluar, analizar…para diferenciar lo bueno de lo excelente, y evidentemente de lo regular, malo o vulgar.
Así que os animo a seguir en la búsqueda del conocimiento de los aromas.
Un abrazo y nos leemos pronto.
Texto creado por Ester Rico
