VERDADES Y MENTIRAS DEL (bodeguero) VINO

VERDADES Y MENTIRAS DEL (bodeguero) VINO
Ayer me pasó algo curioso y quería compartirlo con vosotros….estábamos viendo comparativas de vehículos por tipo, comparaban los coches eléctricos entre ellos, los familiares, híbridos….  y sin entrar en el tema coches hubo una frase que especialmente me gustó mucho:

“Está muy lejos de lo que promete el fabricante”, una frase que me hizo reflexionar sobre la cantidad de cosas que nos prometen y que luego podemos obtener dos resultados:

  1. No es verdad, no llega a lo esperado y ni se acerca por asomo.
  2. No sabemos sacarle el máximo rendimiento al producto en cuestión.

Y pienso en un coche… si me compro el que me gusta (y puedo) obtendré éste resultado:

  1. Si me dicen que a 120 es estable y que tiene buenos acabados, puedo valorar si es lo esperado y confirmar que no es lo que me vendieron, o sí!, aunque mi opinión es muy diferente si ya he tenido varios coches o no, de lujo o utilitarios.
  2. Y si no sé sacarle el máximo rendimiento, por ejemplo en la velocidad, y me dicen que alcanza 210 km por hora nunca lo sabré, porque no lo voy a intentar…o que si es un 4×4 sube y baja montañas imposibles, tampoco lo sabré si nunca lo llevo al monte.

Si pensamos en un vino, opino que muchas veces nos cuentan cosas que no son del todo verídicas, y digo,no del todo, porque es cierto que la cata al ser sugestiva pues puede que esté y puede que no, pero igualmente siempre habrá dos resultados:

  1. Que no es verdad, que no te encuentras el vino que te han prometido, aunque tu opinión sea variable en función de la cantidad de vinos que hayas probado. O si y todos contentos.
  2. Que no sabes sacarle el máximo rendimiento, porque no tienes las herramientas adecuadas como una buena copa, un aireador, un buen abridor, un buen maridaje o la optima temperatura de consumo.

Así que mi conclusión es:

  1. Que no debemos creernos todo lo que nos dicen y para eso es necesaria la experiencia y el buen asesoramiento.
  2. Que para sacarle el máximo rendimiento a algo debemos probarlo en su contexto, con las condiciones idóneas y con experiencia previa.

Me gusta pensar que hay gente honesta que hace vinos honestos, pero desgraciadamente, a veces, no es así y te encuentras etiquetas que te cuentan cómo es lo que te vas a encontrar en la botella y muy lejos de la realidad y de la prosa y el verso que le pongan, el vino es en cuestión un insulto para los que aman y quieren saber cada día más de vinos, y hacen el esfuerzo económico mayor o menor para probar una zona, variedad o un tipo de vino.

Me gusta ver que cada vez hay más bodegueros que se suman a la venta responsable y que aunque hagan vinos “baratos” los hacen bien, como si hicieran los “caros”, para las personas que quieren tomarse un vino, pero no quieren gastarse una fortuna, o no pueden…y casualmente estos bodegueros son los que menos historias interminables te cuentan en sus etiquetas.

Y creo que la próxima vez que vea una etiqueta que me prometen la luna y no esté dentro de la botella, llamaré al bodeguero, para reclamársela. Y que me explique el punto 1 y me haga llegar al 2.

Y seguro que la próxima vez que me intenten vender un vino dónde me aseguren que está la luna dentro, no lo compraré.

Que no nos cuenten cuentos.

¿Te has encontrado alguna vez una etiqueta con una descripción errónea?

Me parece mejor una etiqueta en blanco que un cuento chino.

Que no nos cuenten cuentos chinos.

 

 

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