Imagina que compras vino

Imagina que compras vino
Me creo cuando suena el teléfono y algún amigo desesperado llama para que le digan que vino comprar, cuando se encuentra en una tienda de vinos, cuando quiere comprar algo para acertar, para su disfrute, para el alma.

Me creo que uno se sienta perdido, allí entre botellas que parecen militares chinos esperando para desfilar.

Botellas, tipos, zonas , etiquetas, formas, colores, promesas, y sueños dentro de botellas. Y para más batacazo, alguien te pregunta si te puede ayudar, y te haces chiquititiiiitooooo.

Yo personalmente lo he comprobado personalmente, y asusta ese momento de decidir ante tanto desconocido… porque si somos realistas, hay mucho dónde elegir… hay quizá demasiado, así con etiquetas mirandoté inquisitivas desde sus estanterias y llamandoté ignorante con todas sus letras…

 

“…Así que imaginé que estaba en una fiesta alternativa, moderna, secreta. Una fiesta como las que se hacen el los edificios antiguos de Malasaña, clandestinas , exclusivas, exquisitas y culturetas.

Me acompañaban mis amigos de siempre, los que nunca fallan, los que siempre están ahí para sacarme de cualquier apuro, pero esta vez era distinto, esta vez MI MENTE ESTABA ABIERTA, a conocer a nuevas personas, nuevas voces, nuevos relatos y sobre todo nuevas experiencias.

…Mis amigos estaban ahí, siempre estarán ahí…

Me encantan esos palacetes que están dentro de fachadas casi ruinosas, como las sinagogas de Venecia, o de las que nunca pensarías que ahí se esconde una corrala como las que se representan la Zarzuela… o las del barrio de Lavapiés (Arte en Madrid)

…y seguro  nunca pensarías que ahí hay una fiesta que te provoca, que no pondrías ni un pie sin que alguien te de la mano para entrar, venciendo miedos, bajándote de tu soberbia del “yoyaloconozco”, olvidando todo lo que sabes para que tu mente sea como una esponja nueva y pueda recordar lo vivido,  hablado, reido, bebido y ante todo pueda recordar un nuevo placer con nombre y apellidos. UN NUEVO AMIGO. UN NUEVO VINO.

 

Y ahí reside la clave, en TENER LA MENTE ABIERTA a conocer, a tener el poder de asombrarse tengas la edad que tengas, de volver a ser un niño, y perder la mirada intentado reconocer algún aroma, algún matiz nuevo o alguno (que al menos)que sea familiar.

Tener capacidad para retener nuevos aromas en tu memoria y hacerlo mil veces, una y otra vez, y disfrutarlas como si todas fuesen la primera.

Volvemos a la tierra amigos y dejamos de lado la ensoñación, despertamos y seguimos ahí frente a tanta gente, pero ahora no son personas son VINOS, con historias que contar, con familia, sus orígenes y quiere conocerte. ¿Cómo estás?

¿Quieres o irte con tus amigos de siempre? Los clásicos, los que años tras año son los vencedores de todo, están los primeros en todas las listas,  para decirte ven y no salgas de tu zona de confort. Ellos te salvarán, pero será lo de siempre, como volver a casa por Navidad, la que por cierto, está bastante cerca ya.

Nos vemos pronto AMIGOS.

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