La Cata. Reflexiones personales.

Comienzo escribiendo este post, a raíz de una conversación mantenida con unos amigos en una larga sobremesa.

En mi caso, siempre que he revelado mi profesión, la gente te mira con cierta cara de admiración y curiosidad, y a partir de ese momento siempre te piden:

” -¡Venga anda!, dinos algo de este vino.” Como si fueses a revelar un gran secreto que ellos no pueden ver…como cuando sabes que alguien se dedica al tarot, y piensas que te va a leer la mente en ese mismo instante, y las cosas no son así de fáciles.

Yo nunca he sido arriesgada a la hora de adivinar, igual que no se me dan bien las llaves, para mi una cerradura es un muro de siete metros, pues bien, a mi me ha gustado catar, probar, y comentar, pero no adivinar, creo que eso lo hacen los profesionales de verdad.

Pues ya os digo que no hay ningún secreto, ni nada que no este inventado en este tema, y para mi humilde opinión hay ciertas cosas fundamentales que si hay que hacer y otras que no… (seguir leyendo)

La Cata. Reflexiones personales.

LA CATA

Comienzo escribiendo este post, a raíz de una conversación que mantuve con unos amigos en una larga sobremesa.

En mi caso, siempre que he revelado mi profesión, la gente te mira con cierta cara de admiración y curiosidad, y a partir de ese momento siempre te piden:

” -¡Venga anda!, dinos algo de este vino.” Como si fueses a revelar un gran secreto que ellos no pueden ver…como cuando sabes que alguien se dedica al tarot, y piensas que te va a leer la mente en ese mismo instante, y las cosas no son así de fáciles.

Yo nunca he sido arriesgada a la hora de adivinar, igual que no se me dan bien las llaves, para mi una cerradura es un muro de siete metros, pues bien, a mi me ha gustado catar, probar, y comentar, pero no adivinar, creo que eso lo hacen los profesionales de verdad.

Pues ya os digo que no hay ningún secreto, ni nada que no este inventado en este tema, y para mi humilde opinión hay ciertas cosas fundamentales que si hay que hacer y otras que no.

Cosas de cajón, muy importante saberlas.

  • Como todos tenemos una nariz, todos podemos aprender a usarla, vamos a aprender a oler lo cotidiano.
  • Todos comemos todos los días, tan solo haciendo el ejercicio de prestar a atención a lo que comemos, a las sensaciones táctiles frío, calor, dulce, amargo, salado, ácido.
  • El umbral de sensibilidad hay que ponerlo bajito, es decir, no a abusemos de alimentos ni aromas u olores que nos hagan no percibirlos.

Mis ejemplos personales mas claros son tres:

La sal, soy una sosa, me gusta todo bajito de sal (menos la tortilla de patata y el arroz)

Soy cafetera, y sin azucar, así que todo lo azucarado me chirría bastante, y los tostados a veces me cuestan.

Tan sólo con nuestra experiencia podemos crearnos nuestros registros olfativos, ya que el olfato esta intrínsecamente ligado a nuestras experiencias y recuerdos, asi que a partir de ahora debemos comenzar a tener mas experiencias vinícolas, que es la que poco a poco nos ayudara a tener una enciclopedia en nuestra cabeza. Sinceramente, por lo menos para mi, no hay otro modo.

Y tu, ¿cómo educas tu paladar?  ¿Cuál es el olor o aroma que detectas enseguida?

 

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